déjaselo a los profesionales

Una de las cosas que me llamó la atención del programa del último Congreso de Nuevo Periodismo era la mesa de Bloggers y Periodistas. Yo ya pensaba que era un debate zanjado y superado, que ya estábamos todos de acuerdo en lo fundamental: que un blogger no tiene por qué ser periodista, pero que se puede hacer periodismo perfectamente con un blog. Que lo que importa no es la herramienta o el medio, y que el periodismo no es un producto, es un proceso. Que la participación de ciudadanos en la creación de información, lejos de dañar al periodismo, enriquece el panorama mediático. Por eso me sorprende encontrarme con la citada mesa, con entradas como ésta en Paper Papers, o con comentarios como el de Plácido Moreno en la entrevista a Bottup hecha en 233grados. Yo desde luego lo tengo muy claro:

  1. El periodismo ha perdido (si es que alguna vez lo tuvo) el monopolio, tanto de la producción como de la distribución de información. Informar es casi un derecho universal, y accesible a (prácticamente) todos. Si lo que diferencia a periodistas e informadores es cierta cobertura legal que les protege de presiones e intimidaciones, la solución entonces no es restringir artificialmente la capacidad de informar sólo a los periodistas profesionales, sino ampliarla al resto de la ciudadanía. Esa fue la batalla de Josh Wolf, blogger y activista que pasó 200 días en prisión por negarse a entregar los vídeos de una protesta anarquista a la policía. Su lucha fue reconocida por la Sociedad Americana de Periodistas Profesionales que le otorgó en 2006 el premio al periodista del año.
  2. Una de las funciones principales del periodismo era la de gatekeeper. Los periodistas gestionaban un recurso escaso: tiempo en radio y televisión, papel en el caso de la prensa, y decidían qué hechos noticiosos eran merecedores de cobertura. En internet esta lógica tiene mucho menos sentido y cualquiera puede cubrir la necesidad de información de multitud de nichos o realidades diferentes de la mayoritaria. La misión del periodista por tanto cambia y ya no es tanto gatekeeper como comisario de información (comisario en un sentido museístico, de seleccionador y agregador). El buen uso del enlace es una competencia comunicativa tan importante o más que la pirámide invertida.
  3. Sin embargo, esta realidad de ciudadanos hiperconectados informando e informándose, saltándose la barrera de los medios tradicionales no implica que no siga existiendo demanda de información profesionalizada, especializada y de calidad. Lo que peligra es el modelo de negocio de los medios y su estructura, no el periodismo.

Quejarse de que la ciudadanía de alguna manera ‘invada’ nuestras competencias profesionales es no entender nada de lo que está sucediendo. Periodismo != medios, y lo que hay que hacer es explorar y trabajar para crear el periodismo profesional que esta nueva realidad necesita.

6 thoughts on “déjaselo a los profesionales

  1. No no, no está solucionado porque los mastodontes de la comunicación no se adaptan bien a los cambios (como todos los que están establecidos en una posición cómoda). Por lo visto el EBE08 giró en torno a eso, todo un avance para un evento que (creo) de esta forma devalúa su poder de innovación quedándose en una macroquedada sin contenidos. Ojo, por ver a la gente no me habría importado ir, pero si lo que se va a discutir es eso, no hay nada que aportar.

    Pero ojo, que el problema no es ese, sino que desde los nuevos medios ya se promueve la recentralización de la red en otros canales que favorecen mucho más la estructura piramidal lógica tipo emisor-receptor tradicional.

    De ahí tanta vaina con los blogs muertos y tanto mensaje de gurú recomendando abrir feíbuques y tuíteres que hemos leído últimamente. En esas redes tanto la estructura básica está centralizada (una única empresa) como los mensajes se prestan mucho más a formación de estrellitas web que acaparen atención. Por supuesto, no serán las mismas estrellas que había antes de la web, pero tendrán el mismo poder… y los que están en posición de hacerse con ese mando lo saben y están empujando desde sus perspectivas dospuntoceristas (de hecho, el dospuntocerismo tal y como se concibe generalmente es puramente centralizador).

    A ver si de tanto discernir periodista-blogger no nos damos cuenta que el poder de los blogs es que están diseminados y permitimos que por pura dejadez nos recentralicen la red…

  2. Buena reflexión, Carlos. A mi me sorprendió leer esas reticencias a estas alturas… que la gente no nos necesite y nos pueda contradecir, no hace más que exigirnos en nuestra profesionalidad. Es un palo, pero es la oportunidad de crecer. Los laureles quedarán para otros…

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