astillero.org 2006-2009

Mantener un blog es, como muchos de vosotros sabréis, una actividad que requiere tiempo y dedicación, y en los últimos meses cada vez más carezco de lo primero. Tener un blog abierto y sin escribir es una tortura. Verlo languidecer, lentamente, con los borradores acumulándose, es algo que pesa en la mente.

No, no es una despedida. Es la formalización de un paréntesis.

No voy a dejar de escribir aquí y dudo que pudiese hacerlo. Este blog se ha convertido en una parte muy importante de quién soy. Astillero.org volverá en 2010, o quizá antes, porque aquí no hay normas que no se pueda uno saltar.

Hasta que llegue esa nueva etapa de Astillero, para la que tengo ya ideas y cosas pensadas, hay muchos sitios en los que seguiré activo y escribiendo:

Seguiré durmiendo entre vuestros feeds, ¡hasta pronto!

Dinero público, dominio público

I think that any publicly funded content should (within, say, 5 years of its creation) be released to the public domain.

O incluso en menos tiempo. Vía Boing Boing.

http://www.boingboing.net/2009/09/14/all-publicly-funded.html

Visualización de alarmas mediáticas

Montañas de granitos de arena

Visualización de alarmas mediáticas según el número de historias recogidas en Google News. Para comparar, en la leyenda inferior se recogen las amenazas junto con el número de muertes a nivel mundial que han provocado. En la mayor parte es cero, y la amenaza más letal parecen ser las “abejas avispas asesinas”, que se han llevado por delante a 1000 personas, cuatro veces más que la gripe aviar.

Abriendo el código fuente: premios Knight Foundation 2009

Ya se han dado a conocer los ganadores de las becas Knight News Challenge de este año. Hay algunos proyectos muy concretos, muy locales, y otros que me parecen superfluos. De hecho, uno de los organizadores ha declarado que cada vez lo tienen más difícil para escoger proyectos a los que aportar financiación por lo repetitivo de las ideas que reciben. Después de tres ediciones, supongo que no podemos esperar que cada año surja un nuevo EveryBlock, Spot.us o ReportingOn.

En la edición de este año hay dos proyectos concretos que me han llamado especialmente la atención, uno por lo que tiene de apertura y de acercamiento a los modelos de producción del software libre y el otro porque supone una aproximación diferente a la idea de periodismo ciudadano:

  • Document Cloud ha sido el ganador este año. Nada menos que 719.500$, para desarrollar un proyecto que dará mucho que hablar: un repositorio de documentos utilizados por reporteros y periodistas de investigación de una serie de grupos periodísticos, organizaciones de presión, bloggers y quien sea. Tener acceso a los documentos originales utilizados durante un reportaje es el equivalente más cercano al código fuente del periodismo. Además de la web, también publicarán el código necesario para que un medio online pueda tener su propio repositorio de documentos. Si además permite trazar qué se ha publicado de cada documento será una manera estupenda de comparar enfoques respecto ciertos temas y comprobar la amplitud o escasez de cobertura de otros.
  • Ushahidi (testimonio, en swahili) es un proyecto ya activo y en uso. La idea es la de proporcionar contexto y estructura a las informaciones recogidas por periodistas y sobre todo por ciudadanos en una situación de crisis, situándolas en un mapa y en una línea de tiempo, según la gente vaya enviando información, por SMS, email, o a través de una web. Hay varios ejemplos activos de cómo funciona, sobre las elecciones en India o la guerra de Gaza. En contextos de crisis puede proporcionar perspectiva y una mejor comprensión de los hechos, pero las aplicaciones pueden ir más allá: acumulación de denuncias ciudadanas sobre el estado de una ciudad o recopilación de informaciones sobre una noticia compleja. En este sentido no estaría muy alejado de visualizaciones de datos o de proyectos como EveryBlock.

Nodos, redes, y lógica de afinidad

Todavía está dando vueltas en mi cabeza la charla de David de Ugarte (más, más, y más) del 3 de junio en el ICI del CCCB. Los conceptos que David nos mostró en su charla, de teoría de redes, cuasi-rentas, devolucionismo… se mezclan con otros de otras charlas y lecturas recientes, en concreto el modelo peer production de Michel Bauwens y la historiografía de la lógica de afinidad en la tradición anarquista de Richard Day (en contraposición a la lógica de la hegemonía de las teorías liberales y marxistas). También la creación de identidades y la ética del yo.

Son piezas que se relacionan y complementan, y que todavía estoy intentando encajar. De momento me conformo con intuir su potencia para ayudarme a entender el momento de transición social, económica y política en el que parece que nos encontramos. Reconozco que lo que estoy haciendo es proyectar mis propias categorías y preconcepciones sobre este cambio social, pero la clave creo que está en el declive de la hegemonía como lógica central de la organización social.

Aplicar ésto a los dos grandes debates sobre periodismo en la acualidad supone dejar de pensar en que podamos encontrar UN modelo de periodismo (un nuevo gran modelo hegemónico de comunicación) y  UN modelo de negocio para el periodismo (una gran fórmula hegemónica de obtención de ingresos). El periodismo se puede hacer y se hará de muchas maneras en diferentes contextos y la monetización podrá venir de diferentes modos. En algunos casos tendrá sentido la publicidad, en otros será viable cobrar por contenidos, en algunos casos veremos las cuasi-rentas en marcha, y en otros daremos con fórmulas de subsistencia aún por experimentar.

Otra conclusión con la que me quedo es que en las sociedades que vienen (por fuerza serán varias, pues no habrá un único modelo hegemónico), las de las redes, las de la producción entre pares, las sociedades sin fronteras (y por tanto sin Estados) que sugiere gente como de Ugarte y Bauwens, el periodismo y la educación (dos sectores que están pasando por un gran proceso de renovación y de reflexión) han de tener un papel central. Es a través de la información y de la educación que nos construimos a nosotros mismos y a nuestra(s) identidad(es), y a través de ella(s) forjamos nuestros nodos y nuestras redes.

Propiedad intelectual y control

Ésta es la presentación de la charla del pasado viernes como miembro de Por Tu Seguridad en el Ateneu Llibertari del Casc Antic de Barcelona, dentro de las Jornadas sobre Control Social.

Podéis ver más en Por Tu Seguridad.

If you’re gonna scream…

scream with me. Del primer verso de Hybrid Moments sacó David Pajo (Slint, Tortoise…) el título de su nuevo disco, una colección de versiones de los Misfits en plan folk lo-fi. Un poco monótono a veces, pero merece la pena escucharlo.

Eventos sobre sociedad de control

Este fin de semana tienen lugar dos eventos sobre sociedad de control en Barcelona. Por un lado el domingo, en la jornada de puertas abiertas de Hangar, tendrá lugar una proyección de vídeos bajo el título El placer como control.

Además, ayer comenzó en el Ateneu Llibertari del Casc Antic unas Jornadas sobre Control Social, en las que estaré participando, dentro del colectivo Por Tu Seguridad, con una charla sobre propiedad intelectual y sociedad de control.

Activismo online e innovación

Nada es gratis. Ni siquiera en la era del free. Aunque no lo parezca, cuando usamos un servicio online cualquiera, por ejemplo Youtube, Facebook, Blogger… pagamos dos veces. La primera es nuestra atención, el tiempo que invertimos consumiendo los contenidos de esos servicios, que luego ellos rentabilizan con inserciones publicitarias.

El segundo es un poco más sutil, y es nuestro propio trabajo gratuito en la construcción de esos servicios. ¿Cuánto le ha costado a Flickr convertirse en uno de los mayores archivos fotográficos de internet? ¿Ha pagado alguna vez por alguna de las tres mil millones de fotos? No. Son los propios usuarios los que crean el contenido que ellos mismos consumen, y por el que van a volver a pagar, pero esta vez en atención.

Para un activista, o un colectivo, usar estos servicios supone pues, una contradicción, entre tener una serie de funcionalidades necesarias para la difusión de actos, textos, vídeos, etc. y contribuir con el propio activismo, aunque sea mínimamente, al beneficio de grandes empresas. Y no sólo eso, sino que también supone perder el control de lo que sucede con ese contenido, que puede ser fácilmente censurado o desaparecer en caso de cierre del servicio.

Todo esto viene a raíz de dos anécdotas, ambas con Indymedia de protagonista. En una de ellas, un usuario activo de Indymedia NY (4 años subiendo fotos y vídeo) se ofreció para mejorar el sistema de streaming de vídeo de forma gratuita, pero fue rechazado. En otra, un voluntario para tareas técnicas de Indymedia Londres reflexiona sobre estos mismos temas (uso de plataformas comerciales para fines activistas) a raíz de la solicitiud de una beca por parte de uno de los colectivos de Indymedia a la Knight Foundation para desarrollar un distribución de Drupal adaptada a las necesidades de Indymedia. Esta solicitud de beca fue vetada por otros colectivos de la red, entre otros motivos, porque suponía recibir dinero de uno de los grandes grupos mediáticos americanos.

El segundo texto es más interesante porque va más allá de la crítica al proceso de toma de decisiones en colectivos asamblearios: por un lado reconoce la necesidad de adaptar las funcionalidades de las webs de Indymedia a las expectativas de usuarios potenciales:

The question of how we interact with these heavily-defended enclaves on the internet is a crucial one, because they are where the majority of the world’s online population live and work. If we want to change society, we need to deal with this, or we’re no longer a group of radical media producers with advanced technical platforms (which we were in 2000-2003), we’re the equivalent of a Geocities page – lost, lonely, and slightly crazy-looking.

Y por otro resitúa el objetivo de Indymedia de ofrecer una alternativa, libre y abierta, al conjunto uniforme y monopolístico de los medios de comunicación en los años 90, en la situación actual, en la que los medios tradicionales tienen que compartir su posición central en las interacciones sociales con los nuevos gigantes: Google, Yahoo!, Microsoft… y señala las convergencias con el software libre en su objetivo de ofrecer alternativas también libres, abiertas y comunitarias en las herramientas con las que trabajamos día a día, no sólo en cuanto a objetivos, sino también como una base a partir de la cual actualizar Indymedia manteniendo la coherencia ideológica.

Presente y pasado: dos start-ups de periodismo

Todos sabemos de la profunda reestructuración que el periodismo está sufriendo para adaptarse al nuevo ecosistema de medios e información en el que estamos. Pero hay muchas maneras de hacerlo, y cómo tenga lugar esa adaptación definirá cómo será la producción de información en el futuro.

Bill Grueskin, decano de la Columbia University Journalism School y ex-director de WSJ.com compara dos nuevas empresas de periodismo y su visión totalmente opuesta de cómo ha de ser su futuro. Una es Journalism Online, la otra es Publish2. Ambas tienen como objetivo recuperar el terreno que han cedido en el canal de la distribución. Sin embargo, ambos tienen visiones diferentes acerca de cómo recuperar este espacio. Mientras Journalism Online quiere volver al modelo de suscripción de pago, Publish2 aboga por crear nuevas maneras de distribución de contenido utlizando las posibilidades actuales: la plataforma que han construido permite de forma sencilla compartir el contenido propio y reutilizar el de otros, periodismo de enlaces, como lo llaman.

Merece la pena leer las entrevistas completas a los creadores de ambas empresas, dos buenos ejemplos de periodistas del pasado y del futuro. Sólo dos citas:

Scott Karp, uno de los creadores de Publish2:

Newspapers used to own the distribution channel; they used to be at the front end. But now, Google and others have taken over distribution. And newspapers are at the tail end, which is the least profitable.

Gordon Crovitz, de Journalism Online:

Publishers long enjoyed a direct relationship with readers. Now we’re entering an era of multiple devices, and it’s not clear publishers can maintain their relationships with readers online. The device sometimes has the relationship, not the publisher.